Cuando vemos la música
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| Via Pexels. |
Cualquier persona que me conozca, sabe que soy amante de los conciertos. Naturalmente, no soy la única; es difícil encontrar a una persona que pueda resistir la oportunidad de ver a su artista favorito en concierto. Gran parte del atractivo de los conciertos es el aspecto social y emocional. Si escuchar una canción en mi cuarto me pone la piel chinita, escuchar esa canción rodeada de personas que la aman igual que yo, viendo al artista tocándola en vivo y desconectándome por completo de cualquier otra cosa es una experiencia de otro mundo. Sin embargo, también hay una explicación racional de por qué disfrutamos tanto los conciertos: nos permiten percibir la música por medio de más de un sentido.
A través de los años y por medio de mucha investigación sobre proceso cognitivos en distintos ámbitos, se ha demostrado que entre más sentidos estén involucrados en una actividad, mejor es nuestra percepción de la misma. Esto explica por qué leer libros físicos sigue siendo mejor para la comprensión lectora y retención de información que la lectura digital (el olor del libro y la sensación de cambiar de página estimulan la memoria), los videojuegos son una actividad recomendable para personas con déficit de atención (el uso simultáneo del tacto, la vista y el oído ayudan a enfocar la atención en una sola actividad), y los videos de coreografías de hip hop son tan populares en YouTube (los movimientos del hip hop se basan en gran parte en las pautas auditivas de la música - la sincronía de los movimientos y la canción crean una sensación de satisfacción).
Cualquiera pensaría que el sentido auditivo es el que más importa en el ámbito de la música. Sin embargo, la vista es tan predominante en la percepción humana, que esta puede cambiar la manera en que captamos la música en una presentación en vivo. Como parte de un estudio llevado a cabo en la University College de Londres, se le pidió a varios músicos, tanto expertos como novatos, que identifiquen a los ganadores de una competencia de música en vivo basándose tan solo en el audio de las presentaciones, en el video sin sonido, o en el video con audio. Solamente quienes analizaron las grabaciones del video sin audio lograron identificar a los ganadores correctamente. Estos resultados resaltan nuestra dependencia natural, automática e inconsciente en las pautas visuales que dominan la información auditiva.
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| Via GIPHY. |
Es por eso que la iluminación es un factor tan importante en la producción de un concierto o una presentación. El propósito de las luces en un escenario no es solo para iluminar al artista, sino para darle énfasis a la música, aumentando la cantidad de estímulos que recibimos durante la presentación y complementando nuestra percepción. Las señas visuales resaltan pautas marcadas de la música durante la interpretación, lo que genera en nosotros un impacto mucho mayor y nos hace sentir que la música nos envuelve. Otras pautas visuales son imágenes en pantalla, coreografías, vestuarios y diseño del escenario. Entre más marcadas y llamativas sean las pautas visuales, mayor impacto va a generar en la audiencia. Desde las coreografías de Michael Jackson y los looks de KISS, hasta las proyecciones láser de Led Zeppelin, la creatividad en el uso de factores sensoriales ha hecho de las presentaciones en vivo una experiencia inigualable e inolvidable.
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| Via Rolling Stones. |
Un buen espectáculo es capaz de amplificar los efectos de la música en la audiencia, sin importar el género o formato. Aunque nunca faltan los cañones de confeti y las llamaradas de fuego, muchos artistas actuales están en constante búsqueda por innovar en sus espectáculos y brindar una experiencia cada vez más interactiva. Ya sea el mapeo de pantallas y cuadros de luz de The 1975, las banditas de luces de colores que Coldplay sabe usar mejor que nadie, o cualquier presentación de Beyoncé en cualquier cosa... la meta es lograr que la música se intensifique a través de todos los sentidos. Cuando estás tan absorto en la experiencia que dejas de pensar racionalmente y simplemente te dejas llevar, es cuando logras ver, tocar, vivir la música.
Acabo de comprar boletos para el concierto de Florence + the machine y no puedo esperar a que la sobrecarga sensorial me mande directo al cielo.





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